En las regiones áridas de Asia, donde el agua escasea durante largos periodos del año, las plantas suculentas han encontrado su propio camino para conquistar terrenos rocosos, montañas y estepas secas. Euphorbias, crasuláceas y asfodeláceas comparten estos paisajes con géneros como Sedum, Orostachys, Rhodiola, Hoyas, Phedimus, Sinocrassula y Rosularia, algunas Euphorbias
Algunas almacenan agua en sus hojas carnosas; otras sobreviven gracias a raíces engrosadas o ciclos de crecimiento adaptados al clima. Son especialistas en resistir: plantas que aprovechan cada lluvia, soportan la escasez y convierten la austeridad del paisaje asiático en una sorprendente colección de formas, texturas y colores. Porque incluso donde parece que la vida se detiene, la naturaleza encuentra la manera de seguir creciendo.